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Dr. Luis Rekarte

Médico Homeópata y Naturista

La homeopatía, amenazada en España

¡¡ Salvemos la homeopatía !!

Estimados lectores y pacientes

Me dirijo a Uds como defensor de una salud integrativa, nos vemos en la obligación de salir en defensa de la homeopatía, un método terapéutico con más de 200 años de antigüedad gravemente amenazado ahora en nuestro país.

Y también en defensa de los más de 10.000 médicos que la ejercen en España y de sus pacientes. Para que, en el ejercicio de su derecho de libertad de elección terapéutica, se les permita decidir sobre su propia salud sin presiones ni cortapisas.

Porque la virulencia de los ataques que está sufriendo últimamente la homeopatía, de una violencia sin parangón, sólo es comparable a la ignorancia y a la falta de respeto de quienes los lanzan.

Sin pruebas, sin argumentos.

Cruzada contra la homeopatía

Se trata de una campaña orquestada de difamación que está siendo secundada por algunos de los grandes medios de comunicación, que en este tema hace tiempo que dejaron atrás siquiera la apariencia de objetividad para escribir artículos que pisotean todas las reglas del periodismo. Especialmente las que se centran en el respeto a la verdad, en contrastar sus fuentes, en no utilizar material engañoso y en distinguir la información de la opinión.

Hoy la homeopatía, y con ella los derechos de los pacientes, se encuentra en el punto de mira de las autoridades sanitarias.

La nueva ministra de Sanidad, Carmen Montón, tiene una auténtica obsesión con la homeopatía. Con la de problemas importantes que hay en la sanidad, parece que desprestigiar la homeopatía fuera su objetivo más importante. Esgrime su titulación en Medicina (carrera que nunca llegó a ejercer) para asegurar que “no cura”. Nada más tomar posesión del cargo ya declaró que su objetivo es que los medicamentos homeopáticos (reconocidos como tales según la normativa europea)(1) dejen de considerarse “medicamentos”.

Y el nuevo ministro de Ciencia, el exastronauta Pedro Duque, empezó a atacar esta terapia apenas se hizo con la cartera ministerial, profiriendo algunas afirmaciones irónicas y pretendidamente graciosas absolutamente impropias de lo que se espera de un científico.

¡Van a por todas!

  • ¿Acaso los millones de pacientes (el 30% del total, según las estimaciones) que en nuestro país utilizan la homeopatía con éxito en sus tratamientos contra el asma, el eccema, los resfriados o las reglas dolorosas, además de para combatir enfermedades mucho más graves e incapacitantes, como el estrés crónico, la ansiedad, los trastornos del sueño o ciertos estados depresivos graves, son todos tontos y no saben lo que hacen?
  • ¿Lo son también los médicos en ejercicio -léase bien, MÉDICOS- que incorporan la homeopatía como herramienta terapéutica adicional, además del resto de soluciones que ofrece la medicina?
  • ¿También lo son las autoridades sanitarias de países como Suiza, Alemania o Francia, por citar sólo algunos de nuestro entorno más cercano, donde la homeopatía está perfectamente integrada en los sistemas de salud y es financiada por el Estado?
  • ¿Lo es también la Organización Mundial de la Salud (OMS) cuando plantea una visión más amplia respecto a la salud y la autonomía de los pacientes, en la que tengan más peso las terapias complementarias y alternativas (entre ellas la homeopatía)(2)?

Debemos alzar la voz ante este atropello que está sufriendo en España esta terapia, junto a otras medicinas tradicionales y complementarias.

Ojalá este texto que usted está ahora leyendo, y que voy a pedirle humildemente que apoye, estuviera destinado a solicitar que también en nuestro país se integraran otras terapias en el sistema público de salud. Pero desgraciadamente el objetivo de este texto es defenderlas de ataques y golpes bajos, que es lo que nos vemos obligados a hacer.

En nombre de la ciencia

A quienes ridiculizan la homeopatía diciendo que no hay ciencia en ella, me gustaría preguntarles de qué ciencia hablan exactamente.

Porque hoy, en nombre de la ciencia, quieren desacreditar a esta disciplina, detrás de la cual hay muchísima práctica clínica, médicos con muchos años de estudios y ejercicio a sus espaldas e infinidad de pacientes satisfechos.

Una famosa frase sobre propaganda asegura que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Sin duda esta técnica es la que pretenden aplicar quienes de forma obsesiva y furiosa mantienen a esta disciplina médica en el punto de mira.

Porque la supuesta “falta de evidencia científica” de la homeopatía es una mentira, que por mucho que se repita no se convertirá nunca en verdad.

Esos supuestos defensores a ultranza de la ciencia deberían hacer una búsqueda en PubMed, la base de datos bibliográfica médica de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos(3). Allí comprobarían la existencia de más de 6.500 artículos indexados sobre homeopatía. 279 de ellos corresponden a ensayos clínicos (el estudio más fiable sobre la eficacia de un principio activo con respecto al placebo).

También existen cerca de 2.500 registros de experimentos en investigación fundamental en HomBrex (base de datos de experimentos de investigación de homeopatía en sistemas biológicos)(4). Además hay publicados más de 1.500 estudios y la mayoría confirma los efectos biológicos de los principios activos de los medicamentos homeopáticos(5).

Algunos de estos estudios comparan el uso de medicamentos convencionales frente a medicamentos homeopáticos. En uno de ellos, por ejemplo, se estudiaba la fluoxetina (principio activo de, entre otros, el famoso Prozac) frente a los medicamentos homeopáticos para el tratamiento de la depresión en mujeres menopáusicas. Y el resultado fue que la homeopatía no sólo tenía mejores resultados sobre esa enfermedad, sino que también mejoraba algunos de los otros síntomas propios de la menopausia (lo que pone de manifiesto que la homeopatía tiene efectos positivos globales sobre el paciente) (6).

Hay muchos otros estudios sobre distintas enfermedades que arrojan resultados igualmente positivos.

¿Por qué entonces hay quienes se empeñan en privar a los pacientes de estos beneficios?

A quienes se les llena la boca con la palabra “ciencia” cuando pretenden desacreditar la homeopatía y abogan por la medicina convencional y su lista interminable de fármacos y procedimientos como la única verdad científica, también les vendría bien tomar en consideración las tesis de la Medicina Basada en la Evidencia (EBM, del inglés Evidence Based Medicine), que desde hace más de 25 años se publica en la revista JAMA(7).

Pues bien, la EBM ha cuantificado en apenas un 18% el porcentaje de todas las actuaciones y decisiones que se llevan a cabo en la práctica clínica (sea ésta diagnóstica, preventiva o terapéutica) que cumplen a rajatabla el concepto de “evidencia científica” en el sentido clásico del término (8).

Es paradójico que el nuevo Gobierno haya emprendido esa cruzada contra los medicamentos homeopáticos y pretenda sacarlos de las farmacias (contra el criterio de la UE y el de los propios farmacéuticos) y no se plantee que donde algo falla es en los medicamentos convencionales, que en algunos casos están causando auténticos estragos entre la población.

De hecho, las muertes causadas por los medicamentos convencionales se cifran en Europa en 197.000 al año (9).

Cuando atacan fieramente a la homeopatía, los guardianes de lo médicamente correcto no parecen acordarse de la talidomida, aquel fármaco contra las náuseas durante el embarazo que provocó el nacimiento de miles de bebés con malformaciones (cuyos casos aún colean en los tribunales).

Porque es inquietante que fármacos que fueron aprobados por estudios que llevaban el apelativo de “científicos”, y que creíamos serios, causaran tal cantidad de daños que tuvieron que retirarse del mercado (como Vioxx, Baycol, Rezulin, Raxar…).

Tampoco quienes están tan visceralmente obsesionados con la homeopatía parecen tener nada que decir sobre las terribles estatinas, esos fármacos contra el colesterol que tanto daño están haciendo a quienes las toman, ni sobre los graves efectos secundarios de los ansiolíticos (en cuyo consumo España bate récords), ni de la emergencia a la que nos enfrentamos por la resistencia a los antibióticos.

Pero no; lo que han decidido algunos de nuestros políticos es que el enemigo público nº 1 en lo relativo a la salud es la homeopatía. Si no fuera dramático, hasta parecería una broma. ¿Qué sentido tiene privarnos de soluciones naturales e inocuas que pueden ahorrarnos la toma de fármacos peligrosos para nuestra salud? Por ejemplo:

  • Nux vómica (el medicamento homeopático clave para problemas digestivos, dolor de cabeza e irritabilidad) jamás ha matado a nadie… ¿por qué impedirnos usarlo?
  • Y Calcarea carbonica, útil para el dolor de espalda y los dolores articulares y fracturas de huesos, es inocuo y funciona.
  • Eupatorium perfoliatum 5 CH es un gran remedio homeopático para la gripe, pero pretenden que usted no lo sepa.

¡Hemos vuelto a la Inquisición! ¡al totalitarismo sanitario!

¡Y ya están encendiendo las hogueras!

Pero no nos asustan.

A pesar de su poder, de sus amenazas, de sus insultos, de sus ironías y de sus mentiras, queremos que los pacientes sigan siendo libres a la hora de decidir cómo curarse.

Libres para tratar con su médico qué opciones son las más adecuadas en cada caso. Y libres para decidir si utilizan la homeopatía como método terapéutico complementario de otros tratamientos o resolutivo para tratar sus problemas de salud.

Porque los pacientes son responsables de sus vidas, y no títeres de los que se espera que hagan y digan lo que otros quieren. Para ello deben contar con información, y los médicos con el necesario respeto por parte de las autoridades.

Los pacientes no tienen por qué entregarse ciegamente y en exclusiva a agresivos fármacos que, aunque se supone que han pasado todos los filtros de la investigación y la farmacopea, no dejan de provocar muertes e infinidad de efectos adversos.

Ayúdenos a defender la libertad de los pacientes

Las terapias complementarias -como la homeopatía- obstaculizan demasiados intereses, y esa es la razón por lo que pretenden erradicarlas.

Y por eso debemos mostrar nuestra determinación más absoluta para defender la libertad terapéutica.

También debemos defender a los millones de pacientes que hoy se benefician de la homeopatía y a los miles y miles de médicos que la ejercen. Porque merecen respeto y que no se pisoteen sus derechos ni su nombre.

Porque medicina sólo hay una, y en ella cabe perfectamente la homeopatía, una valiosísima terapéutica para utilizar en determinados pacientes y situaciones y siempre a criterio médico.

La homeopatía suma, por lo que debemos alzar la voz contra este atropello a la salud que se está cometiendo. Por eso le ruego que nos ayude con su firma a frenar este sinsentido.

FIRMAR LA PETICIÓN AHORA

Por favor, firme esta petición mediante la cual vamos a solicitar al Presidente del Gobierno, a la Ministra de Sanidad y al Ministro de Ciencia que cesen en su atropello a los derechos de médicos y pacientes y se dediquen a hacer lo que deben: garantizar la libertad de elección terapéutica consagrada en nuestra legislación(10) priorizando las terapias más seguras.

En este momento la victoria depende de usted, de todos nosotros, y de que reunamos cientos de miles de firmas ciudadanas. Para ello necesitamos hacer circular por internet este mensaje, para que llegue lo más lejos posible y a cuanta más gente.

Los números hablan por sí solos

  • ¿Sabía usted que el 32% de la población española -uno de cada tres pacientes- ha tomado medicamentos homeopáticos o se los ha dado a sus hijos en alguna ocasión(11)?
  • ¿Y que más de la mitad de los españoles (52,7%) confía en la homeopatía y el nivel de confianza se incrementa cuanto mayor es el nivel de estudios(12)?
  • ¿Y que los usuarios de homeopatía la otorgan una calificación de notable(13)?

La homeopatía es un método terapéutico para prevenir, aliviar y curar enfermedades utilizando medicamentos homeopáticos. Ayuda a los pacientes a recuperar su salud de forma más rápida y global, dado que ofrece un tratamiento integral (holístico); es decir, teniendo en cuenta la totalidad de problemas y características del paciente, en lugar de centrarse exclusivamente en los síntomas. Funciona poniendo en marcha reacciones de adaptación en el organismo, que le ayudan a regularse.

Si le preocupa su salud, no se quede en los grandes y agresivos titulares que lanzan algunos medios de comunicación de masas, ni acepte los argumentos fáciles que realizan los políticos pensando en sus propios intereses y haciendo el juego a un sistema sanitario en el que algo huele a podrido.

Hable con los médicos que practican homeopatía y hable también con los pacientes que se benefician de ella.

Y, por favor, firme esta petición sin demora. Sólo así podremos impedir que se ataque impunemente esta terapia beneficiosa para la salud, que se intente impedir su conocimiento por parte de la ciudadanía y que se coarte el derecho de los ciudadanos a tratar su salud con terapias que suman y aportan valor.

Se trata sin duda de una estrategia diseñada para beneficiar a las grandes compañías farmacéuticas.

Hay muchas razones para estar realmente indignados. Por eso le pido que aúne fuerzas con nosotros y firme esta petición para salvar la homeopatía.

Podemos hacer que den un paso atrás y dejen de atacar a los médicos y a los pacientes y de confundir a los ciudadanos si, todos juntos, decimos NO a estos abusos.

Pero para ello es necesario que todo ciudadano responsable y que realmente valore la salud haga circular esta petición.

Contamos con usted para que la firme. Y también para que la difunda al máximo entre sus contactos, para lo que puede reenviar este mismo e-mail a quien quiera implicarse en la defensa de la homeopatía y de la salud pública.

Cuantos más seamos, más se nos oirá.

Nosotros nos ocuparemos de presentarla ante las autoridades y dar a esta legítima reclamación la necesaria visibilidad.

Entre todos podemos lograrlo.

Muchas gracias. En nombre de la salud de todos.

FIRMAR LA PETICIÓN AHORA

Fuentes

  1. Directiva Europea 2001/83/CE de 6 de noviembre de 2001
  2. Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014-2013. Organización Mundial de la Salud (OMS).
  3. PubMed-NCBI: Búsqueda por “homeopath*”
  4. The databases of the Carstens Foundation: Hombre
  5. Clausen J, van Wijk R, Albrecht H. Review of the use of high potencies in basic research on homeopathy. Homeopathy. 2011 Oct;100(4):288–92
  6. Macías-Cortés Edel C. Individualized homeopathic treatment and fluoxetine for moderate to severe depression in peri- and postmenopausal women (HOMDEP-MENOP study): a randomized, double-dummy, double-blind, placebo-controlled trial. PLoS One. 2015 Mar 13;10(3): e0118440
  7. Evidence-Based Medicine Working Group: A new approach to teaching the practice of medicine. JAMA 1992 Nov 4; 268(17):2420-5.
  8. How good is the evidence to support primary care practice? Ebell MH, Sokol R, Lee A, Simons C, Early J. Evid Based Med. 2017 Jun;22(3):88-92. doi: 10.1136/ebmed-2017-110704. Epub 2017 May 29.
  9. “Medicamentos que matan y crimen organizado”. Peter Gøtzsche, profesor de medicina y farmacología clínica de la Universidad de Copenhague, director y profesor del Noric Cochrane Center.
  10. Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica.
  11. Percepciones sobre salud y homeopatía en la población española. Nielsen. 2016.
  12. VIII Encuesta de Percepción Social de la Ciencia de 2016. FECYT. Ministerio de Economía, Industria y Competitividad.
  13. Barómetro de febrero de 2018. Avance de resultados. CIS. Centro de Investigaciones Sociológicas.