Hay un muerto cada 23 minutos por el mal uso de medicamentos

Medicamento1Las aspirinas, el paracetamol, el ibuprofeno, el clonazepam y el viagra están en la cima de las sustancias farmacológicas que los argentinos utilizadas de manera absolutamente descontrolada, causando un verdadero problema sanitario.

 
 
Un informe elaborado por el Sindicato Argentino de Farmaceúticos y Bioquímicos (SAFY) da cuenta que 8 de cada 10 argentinos se auto medican y el 50 por ciento de la población toma los medicamentos de forma incorrecta, lo que genera más de 60 muertes por día.

Se calcula que ciento sesenta y dos mil personas necesitaron internarse también como derivación de la problemática, mientras que la mitad de la población ingiere los medicamentos de forma incorrecta.

Las aspirinas, el paracetamol, el ibuprofeno, el clonazepam y el viagra están en la cima de las sustancias farmacológicas que los argentinos utilizadas de manera absolutamente descontrolada, causando un verdadero problema sanitario. Se calcula que durante 2012 fallecieron 22.700 personas, a un promedio de un caso cada 23 minutos, a causa del mal uso o abuso de medicamentos, mientras que las internaciones por el mismo motivo fueron 162.000.

Marcelo Peretta, director del trabajo, expresó en diálogo con Diario Popular que "se trata de un problema con una raíz cultural en la población, que tiende a empeorar respecto al mal uso o el abuso de distintos medicamentos, no solamente con aquellos que se consiguen bajo venta libre, sino también con productos de farmacia con receta que son mal utilizados, derivando en serios problemas para la salud".

Comentó además que "hay muy pocas campañas en torno a la educación del consumidor de medicamentos, y de ese modo prevenirlo de las posibles y gravísimas consecuencias, para que sea responsable en la ingesta, ajustándose a recomendaciones precisas de los médicos o farmaceúticos".

Sobre las internaciones derivadas del mal uso de medicamentos, Peretta expresó que "a los hospitales y centros de atención llegan pacientes con problemas hepáticos, gástricos y cardíacos, que representan un alto costo para el Estado o las obras sociales, al mismo tiempo que causan un deterioro en la salud de las personas involucradas, y que podrían ser absolutamente prevenidos".

"Tenemos más de 60 muertes por día en Argentina por problemas con medicamentos, sea por tomar el fármaco incorrecto o por no tomar los necesarios. Es necesario advertir a la población que cada síntoma de malestar requiere de la intervención de un profesional de la medicina. Al mismo tiempo, se debe preguntar qué efectos produce, cómo tomarlo, cuándo comienzan los efectos, por cuánto tiempo se deben tomar, qué efectos adversos produce, qué hacer si se olvida una dosis y cómo conservarlo", señaló.

En el estudio de morbilidad se explica, además, que alrededor del 50% de los hechos la muerte se vincula a la denominada "polifarmacia", que es cuando una persona toma de manera simultánea seis medicamentos o más. Esta situación afecta generalmente a personas mayores de 65 años. "Los pacientes deben tomar medicamentos que inhiben o contrarrestan la acción de otro, prescriptos por distintos médicos que no se conectan", indicó Peretta.

En tanto, un 30% de los casos ocurre a partir de la auto medicación.

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"El mayor problema es con los medicamentos de venta libre, y también antibióticos, colirios y psicofármacos".

Luego, el 20% restante de los decesos se relaciona "a la mala prescripción médica o la mala administración de los pacientes", resaltando que "hay infinidad de casos con pacientes que toman los medicamentos en ayunas, o tras ingerir alcohol".

"Arriba de todo está la ingesta indiscriminada de paracetamol, aspirinas, ibuprofeno, clonazepam y viagra", cerró el especialista.

De acuerdo al informe, el Ibuprofeno es indudablemente el medicamento de moda y ya se está vendiendo en blister de 800 miligramos.

Comenzó a venderse en formato de 200 miligramos, luego pasó a 400 miligramos y últimamente a 600 miligramos, "lo lleva a pensar que la dosis se eleva porque ya no es efectiva, es decir no alivia, porque el cuerpo se acostumbra y requiere de algo más fuerte", indicó Peretta, quien agregó que "el efecto colateral se vincula a problemas cardíacos y diabéticos muy graves, que en sus casos extremos hasta puede requerir de un transplante renal".

"Los argentinos nos convertimos en prescriptores de medicamentos. Padres, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, cualquiera deja a médicos y farmaceúticos en segundo plano. Hace 50 años esto no ocurría, fue mutando la conducta de ciudadano respecto a la medicación. A nadie se le ocurría ingerir un medicamento sin prescripción de profesionales, pero ahora es común", indicó Marcelo Peretta.

Acerca de los productos más requeridos por el público, el especialista nombró "el clonazepam, utilizado para calmar los nervios, el Viagra para las relaciones sexuales, sumado al ibuprofeno, la aspirina y el paracetamol".

Precisó también que "estos productos se prestan, se convidan, con argumentos poco consistentes, como que la dolencia es similar, pero lo cierto es que la operatoria esconde serios riesgos para la salud".

"Desde hace años venimos sugiriendo que el Estado debe intensificar las campañas de uso responsable de los medicamentos. En Estados Unidos, la cartera sanitaria tiene una oficina especializada en ese aspecto, que baja línea a la población para que tome precauciones en el uso", dijo.

El experto señaló finalmente que "de manera indudable, el mal uso y el abuso de medicamentos conlleva a un problema mayor de salud pública".

Fuente: NA

y sin olvidarse que:

El 5% de los accidentes de tráfico están relacionados con los efectos de los medicamentos

SEFAC, SEMERGEN y SEMT elaboran conjuntamente un documento de pautas para reducir el riesgo vial.

Un 5% de los accidentes de tráfico que se producen en España está relacionado con los efectos de los medicamentos, y aunque la relación fármacos-conducción no es siempre negativa, pacientes y profesionales sanitarios deben ser conscientes de que sus efectos pueden alterar la capacidad para conducir.


Ello ha llevado a la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), la Sociedad Española de Medicina de Tráfico (SEMT) y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) a elaborar conjuntamente el documento de asesoramiento 'Fármacos y conducción', sobre los efectos de los medicamentos en la conducción de vehículos, dirigido a los profesionales sanitarios.

Según recoge el trabajo, el 25% de los medicamentos autorizados en España puede interferir en la conducción. Además, el 30% de los conductores está en tratamiento con algún medicamento y un 25% de la población se automedica, lo que puede suponer un factor de riesgo añadido para la seguridad vial.

Los principales mecanismos por los que los medicamentos pueden afectar a la conducción son la somnolencia, la reducción de reflejos, los cambios en la percepción de las distancias, la hiperactividad, las variaciones oftalmológicas, los estados de confusión y las alteraciones musculares.

Estas alteraciones son causadas en gran medida por sustancias psicoactivas como las benzodiacepinas, los medicamentos hipnóticos, los opiáceos, los antihistamínicos, los antidepresivos y los antihipertensivos, por lo que hay que evitar conducir en las fases agudas de la enfermedad hasta que estén controlados los síntomas.

Recomendaciones para reducir el riesgo vial

Por un lado, el documento creado por los expertos incluye una serie de consejos y pautas de actuación generales para ayudar a reducir el riesgo de accidentes en las carreteras, tales como introducir en la historia clínica del paciente los hábitos de conducción, tener en cuenta a la hora de prescribir aquellos que afecten a la capacidad de conducir e informar al paciente para revenir un accidente, y aconsejar la vía de administración con menores efectos sistémicos.

Por otro, el libro acoge recomendaciones dirigidas a las personas mayores: conducir principalmente por calles conocidas, limitar los viajes a lugares de fácil acceso y cercanos al hogar, evitar riesgos como rampas de carreteras o cruces con especial dificultad de coordinación, no circular por la noche o con un clima desfavorable, etc.

Por último, si los miembros de la familia consideran que el familiar anciano no puede conducir de manera segura deben contactar con su médico y este debe llevar a cabo los exámenes correspondientes y recomendar lo necesario en relación a la habilidad del individuo para seguir conduciendo.