“Medicina y posverdad” (Juan Ezequiel) contra “la homeopatía es tirar el dinero” (Vicente Baos)

Nuevas patrañas sobre la Homeopatía por parte de quien se cree en posesión de la verdad y como se pueden desmontar a través de la razón.

El pasado 26 de abril Vicente Baos (médico empeñado en hacerse notar con sus continuos e infundados ataques contra la homeopatía) fue entrevistado por una periodista para seguir confundiendo y llenando de falacias este tema.

demostrando una gran ignorancia sobre el tema y haciendo que nos preguntemos: ¿quien le pagará para decir semejantes cosas?

Poco después apareció esta réplica en otro periódico poniendo de vuelta y media por ignorante a este sujeto. Desde aquí tengo que decir que a los Médicos Homeopatas no nos publican nada que vaya a favor de la homeopatía, no tenemos derecho a la replica en los periodicos donde nos critican, esta claro que como dice Juan Ezequiel Morales: “aquí huele a gato encerrado”

Como no se lee muy bien, lo paso a continuación a formato de texto:

MEDICINA Y POSVERDAD

Extrañamente, están apareciendo en manada, una serie de artículos denostando la eficacia científica de las medicinas alternativas o, en una denominación más moderna, integrativas. Veamos algunos de estos recientes episodios, el doctor Vicente Baos, miembro de la Sociedad para el avance del pensamiento científico y, además del círculo escéptico (en una entrevista de Epipress para la cadena del periódicos de prensa ibérica de toda España) manifiesta “la homeopatía no sirve para nada desde el punto de vista médico… es como la religión que se basa en espiritualidad. Como cualquier sistema de creencias, la homeopatía necesita adeptos que confíen en lo que vende”
Esta afirmación es gratuita si no viene acompañada de una justificación acerca de los métodos de la homeopatía. Yo puedo afirmar lo mismo de la medicina alopática basándome , ya no en su efecto placebo, si no en su efecto maligno; a) hace unos meses un estudio vinculó el ibuprofeno y otros AINes (antiinflamatorios no esteroideos) como el diclofenaco, a mayor riesgo de problemas cada día con su (artículo en el British medical Journal 28–9-2016); b) un estudio metaanalítico acerca de la correlación con los antidepresivos con los suicidios, ha concluido que estos no se originan tanto en las depresiones si no en los antidepresivos (dir Peter C Gotzche, Journal of The Royal Society of Medicine, 2016. Vol 109, 381-392); c) hay 21 fármacos asociados a mayores probabilidades de fractura para personas a las que se les habían recetado por fragilidad ósea: Y el 76% de los pacientes con fracturas óseas habían tomado esos medicamentos justamente para prevenirlas (Jeffrey C Munson “et alía”. JAMA Internacional Med, agosto 22, 2016); d) La FDA, el 28 de febrero de 2012, lanzó un aviso a los consumidores de las estatinas para prevenir el colesterol anómalo, advirtiéndoles de que podían producir daño hepático, pérdida de memoria, riesgo de diabetes y imposible daño muscular.
Los consumidores de las estatinas en el mundo son millones y las prescripciones de psicotrópicos antidepresivos en 14 años han aumentado de 26 dosis por cada 1000 habitantes a 79 dosis por cada 1000 habitantes. Si yo tuviera que acudir a la ciencia para calificar esto no iría por el camino de si es una pseudociencia que puede dañarme porque es un placebo, si no que es una ciencia hecha para dañarme expresamente como paciente. Prosigue Baos con gesto risible: “hablan de diluir muchas veces el concentrado de una cepa madre hasta que desaparecen las moléculas. Si no hay molécula no hay interacción, ellos dicen que esa agua se acuerda de que estuvo en contacto con aquella cepa madre y curará todo tipo de enfermedades”, Y afirma categórico: “no hay memoria del agua”, sin basarse en nada, sino en que no se ha hecho nada al respecto (está mal informado, pero admitiendo su objeción, esto se llama en epistemología, cláusula “ceteris paríbus”, y es la coartada de los científicos gandules). La entrevistadora repregunta: hay médicos homeópatas ¿como es posible si no tienen ningún respaldo científico?, y Baos responde: “como hay curas pederastas y políticos corruptos”. Sin comentarios. El presidente del colegio médicos de Las Palmas, el doctor Pedro Cabrera, el mismo día en otro artículo, lanzó otro dardo contra este tipo de medicinas “el mundo mágico aún mantiene su presencia en las sociedades avanzadas. Hay muchos rasgos que lo certifican: siguen existiendo muchos lectores de horóscopo y los aviones no tienen fila 13”, pero además de esta “evidencia científica”, expone: “El ministerio de sanidad ha reconocido la existencia de 139 actividades que aspiran a entrar en el mundo médico bajo el epígrafe de medicina no convencional”, Y sanciona: “en realidad son prácticas acientíficas”, sin explicar por qué.
El doctor Cabrera hace un repaso somero sobre el reciente octavo informe de la fundación española para la ciencia Y la tecnología, encuesta de diciembre 2016, a más de 6000 personas, en la que se ha elegido a la homeopatía y la acupuntura como actividades prototípicas del mundo acientífico Y sin embargo son percibidas como eficaces por un porcentaje alto, no sólo de la supuesta población con menos estudios, sino incluso por quienes tienen estudios superiores, lo cual ha parecido un sablazo a lo esperado por estos defensores de lo correcto científico, ya calados por el filósofo Thomas Kuhn en su teoría historicista de las Comunidades Científicas, como mantenedoras de paradigmas que se van haciendo viejos y, cuando les llega su fin mueren matando. Si realmente se quisiera atacar la cientificidad de estas disciplinas (por ejemplo, la homeopatía y la acupuntura), debería hacerse no una encuesta de percepción, sino un estudio epistemológico y pormenorizado de los efectos, Y de lo que significa el efecto placebo (y no ponerlo como una mera cláusula “ceteris paríbus”). Lo que se ha hecho es como si yo intento demostrar que la Tierra da vueltas alrededor del Sol porque hago una encuesta entre la población, para que me diga su parecer, y sale por mayoría. Es el paradigma de la actitud más anticientífica posible.
El culmen del doctor Cabrera en su artículo se alcanza cuando, para terminar de convencernos de los males de esta disciplinas acientíficas, afirma que la posverdad funciona; hay están los triunfos del brexit y de Trump, construidos con mensajes mentirosos pero aceptados por muchos, simplemente porque ellos lo quieren creer así. De esto se colige inmediatamente que, si la historia demuestra que Trump y/o el brexit llevaron razón, ¡entonces la homeopatía y la acupuntura son ciencia! En fin, volvamos a la famosa encuesta de la que el filósofo Francisco Capacete González critica: “me llama poderosamente la atención que uno de los apartados de la encuesta verse sobre una serie de temas tan diferentes entre sí como la suerte, el horóscopo, los curanderos, la acupuntura, la homeopatía y que se agrupen bajo la rúbrica de seudociencias ¿qué tienen que ver métodos médicos de probada eficacia como la acupuntura y la homeopatía con los números de la suerte? Es como meter en un mismo saco el Quijote, una sandía, un sextante y etiquetarlo con el nombre pseudocosas. Esta metedura de pata que podría hacernos suponer que los redactores de la encuesta han cometido una falta de cultura general me indica que hay gato encerrado.
Con esta encuesta se ha fabricado, intencionalmente, una mentira. El filósofo Capacete añade: “curiosamente son miembros del Consejo científico y tecnológico de la Fecyt las empresas Merck Sharp & Dohme (MSD) y Laboratorios farmacéuticos ROVI. Por supuesto que hay estas poderosas empresas farmacéuticas no les interesa ningún tipo de métodos que curen sin fármacos”. El siglo XX fue un gran siglo para el desarrollo de la epistemología moderna y Karl Popper entre Conjeturas y Refutaciones puso en evidencia el psicoanálisis y la dialéctica marxista, despojando ambas teorías de cientificidad, pues eran infalsables, y esa característica permitía reinterpretar la evidencia para mantener las hipótesis, pese a la falta de sustento empírico, Ernst Nagel retorció aún más el test de Popper y defendía qué para que una teoría merecida el título de ciencia no sólo tenía que ser confirmada si no mantenerse en pie frente a la refutación. Eran pues pseudociencias. La discusión prosigue hasta hoy, pero es como decir que como por ejemplo el amor no es falsable, pues es una pseudociencia. Se trata de confundir el culo con las témporas… o en base a los sofismas defender el bolsillo de quienes esten interesados en el status quo de la salud.
Juan Ezequiel Morales
filosofo

Y por mi parte, tiene toda la razón, es un magnífico artículo que señala la persecución cansina de algunos pseudoescepticos en contra de la homeopatía o de cualquier otra terapia que no te haga esclavo de la farMAFIA.