¿Por qué un médico homeópata no acepta el reto del “suicidio homeopático”?

La misión del médico es curar, y curar es restablecer la salud, que para la Organización Mundial de la Salud, tiene una definición concreta: es el estado completo de bienestar físico y social que tiene una persona, por lo que el “suicidio” no es precisamente algo saludable. Este es el primer motivo.

Hace más de 200 años el doctor Samuel Hahnemann investigando científicamente los medicamentos de la época, se dio cuenta que estos tenían graves efectos secundarios, por lo que decidió intentar quitarlos diluyéndolos en agua y comprobó que a medida que reducía la dosis los graves efectos secundarios desaparecían, hasta llegar a las grandes diluciones que se manejan actualmente. En este proceso de dilución el medicamento (de propiedades químicas) se convertía en remedio (de propiedades físicas). Sin embargo, el hecho de diluir una sustancia no lo convierte en homeopático sino va prescrito según la Ley de la Similitud, y experimentar un “suicidio” no es precisamente algo que se ciña a esta Ley: segundo motivo.

Por otro lado, si queremos hacer un experimento científicamente válido, este tiene que hacerse bajo las mismas condiciones, es decir unos experimentadores tomarían una caja de cápsulas de Lexatin ® y otros tomarían una dosis similar de un medicamento homeopático, como pudiera ser Arsenicum Album TM (TM significa Tintura Madre), y comprobar a ver quien se muere antes con dosis ponderales y efectos químicos. El segundo experimento seria que unos tomasen Lexatin 30 CH y otros Arsenicum Album 30 CH y verificar que sucede. Y comprobaríamos lo que el Dr. Hahnemann descubrió y todos sus sucesores ratificamos, que ni el Lexatin 30 CH ni el Arsenicum Album 30 CH tienen efectos nocivos para la salud, que no matan, que no tienen efectos tóxicos, en definitiva este experimento nos serviría para verificar que los remedios homeopáticos tomados de esta manera son inofensivos. Sin embargo, cuando estos remedios se prescriben bajo la Ley de Similitud, los efectos son físicos (electromagnéticos), y podríamos observar que el Lexatin 30 CH no solucionaría nada porque todavía no se conoce su patogenesia (experimentación en sujetos sanos), mientras que el Arsenicum Album podría curar un Asma, una Psoriasis o una Colitis Ulcerosa si esta prescrito según su totalidad sintomática. Pero como ese ridículo “suicidio homeopático” no se va a realizar bajo estos conceptos, este es el tercer motivo por el cual ningún médico inteligente que utilice la homeopatía se va a someter a semejante mamarrachada.

En definitiva, no aceptamos el reto del “suicidio homeopático” porque somos inteligentes y somos médicos.