Artículo “basura” publicado en: http://www.elmundo.es/vida-sana/bienestar/2018/05/10/5af3160446163f70498b46ae.html Si cualquier médico homeópata quiere publicar en este periódico una réplica a lo que en él publican, directamente no lo publican, es lo que se denomina “dictadura informativa

La homeopatía es mentira: estos son los motivos

Comienzan con un título falaz y lleno de desinformación, primero me tendrían que contestar a la siguiente pregunta ¿Qué parte de la homeopatía es mentira? ¿Toda?

Entonces eso quiere decir que no tienen ni idea de lo que es en verdad la homeopatía, ya que muchos de sus principios son utilizados en la medicina convencional o alopática, como son, entre otros, la vacunación, la radioterapia o el tratamiento de la TDHA, entre otros. Pero por lo visto el Sr. Ollero esto lo desconoce y sigue escribiendo viperinamente contra la homeopatía.
No existe ningún estudio científico riguroso que avale la homeopatía

“La homeopatía no ha curado a nadie en 200 años”

Convulsiones, dificultad para respirar, letargo, somnolencia excesiva, debilidad muscular, enrojecimiento de la piel, estreñimiento, dificultad para orinar. Estos son algunos de los síntomas que presentaban más de 400 bebés en Estados Unidos cuyos padres les habían administrado pastillas homeopáticas con la intención de hacerles más llevadero el proceso de dentición. Por desgracia, el caso no sólo se saldó con molestias innecesarias para unos cuantos centenares de niños, 10 de ellos perdieron la vida por haber consumido pastillas homeopáticas de belladona.

El autor del artículo sigue mostrando su ignorancia sobre el tema y no sabe que existen miles de artículos que demuestran la efectividad de la homeopatía y que si quiere se los paso para que se informe.

Por otro lado, le diré a modo personal que yo llevo tratando con homeopatía desde 1980 a más de 10.000 pacientes, si no hubiera curado a nadie y teniendo en cuenta que no me hago publicidad y que unos vienen por otros, si no hubiera curado a nadie ya habría cerrado la consulta a los 3 meses de abrirla, así que le ruego que no haga comentarios sin pruebas.

Afortunadamente, se trata de un caso aislado porque la homeopatía no hace nada, literalmente. No existe ni una sola investigación rigurosa que ilustre sus beneficios, pero sí que existen siete estudios Cochrane, los más exigentes del mundo, que arrojan una única conclusión unánime y tajante: la homeopatía es inútil para tratar dolencias y enfermedades. El mismo artículo que menciona no dice tal barbaridad, es otra mentira que Ud. argumenta falazmente.
Tan extremadamente inútil que existen numerosos casos sólidamente documentados en los que sus protagonistas fallecieron por dar la espalda a la medicina tradicional para tratarse exclusivamente con homeopatía y otras pseudoterapias. ¿Es Ud. médico? ¿Cuántos pacientes ha tratado? Lo que Ud. argumenta no lo ha podido verificar, lo que comenta de los estudios Cochrane esta basado en conclusiones sesgadas maliciosamente, es decir una autentica tontería para que todos nos entendamos con sus mismas mañas.
Casos como el de la australiana Penelope Dingle, que decidió no tratarse médicamente de un cáncer de colon para el que tenía una alta tasa de superviviencia y, en su lugar, optó por tratar su enfermedad con dieta y homeopatía que acabaron con su muerte. Casos como el de Francesco Bonifazi, un niño de siete años que padecía una otitis y que fue tratado sólo con remedios homeopáticos, lo que acabó derivando en una encefalitis que le causó la muerte. Casos como el de Gloria, un bebé de menos de un año que falleció porque sus padres decidieron obviar los tratamientos prescritos para el eccema de la pequeña y en su lugar optaron por tratamientos homepáticos. ¡Falso! Da con ello la idea que con la “medicina tradicional” no se muere nadie. Le diré que la medicina que Ud defiende constituye actualmente la tercera causa de muerte.

Tienen la mala costumbre de meter a la homeopatía con otras pseudoterapias, de mezclar “churras con merinas” demostrando con ello una ignorancia supina sobre el asunto.

Pone como ignorante que es casos aislados de gente que se ha muerto, es decir 3 casos en más de 200 años de historia ¿Cuántos se mueren cada día de cáncer, infecciones, etc. sometidos a medicina tradicional?

La gente que acude a la medicina homeopatía son en su mayoría gente desahuciada y aún así las sacamos adelante sin efectos secundarios. Ud. pretende dejar sin esperanza a la gente que sufre simplemente porque quien le paga tiene intereses económicos en la salud de los enfermos.

Cualquiera puede ser un homeópata

“La homeopatía es una pseudoterapia que no es tolerable usar ni siquiera de forma combinada con la medicina porque pone al mismo nivel algo que es científico con algo que no lo es y supone abrir la puerta a la magia, a un área de engaño de algo que no es real”, afirma Vicente Baos, médico de familia y miembro del observatorio contra las pseudoterapias de la organización médica colegial.

¡Otra tontería! Para ser homeópata hay que ser médico, la homeopatía constituye una especialidad médica, que yo por ejemplo estudie en la Universidad de Medicina, es cierto que no es una especialidad MIR, pero también tiene que saber que existen otras especialidades médicas que no lo son, pero que en un futuro pueden serlo.
Esta pseudociencia no es ni siquiera una técnica médica. “No forma parte de los estudios médicos oficiales. Los homeópatas no están evaluados ni acreditados y un homeópata puede médico, farmacéutico o tu vecino“, advierte Baos. Sobre lo que dice el Dr. Baos le diré que tampoco es cierto, la homeopatía tiene unas bases científicas bien documentadas y lo que dice este Dr. No es más que un juicio gratuito.
“El peligro fundamental de la homeopatía es la perdida de oportunidad y tiempo en el caso de que la persona necesite el tratamiento. Se ven casos en urgencias donde el tratamiento médico real se está sustituyendo por la homeopatía y hace que su estado se agrave mucho incluso con consecuencias fatales“, advierte el abogado experto en homeopatía y miembro del Círculo Escéptico, Fernando Fías. La homeopatía no es una pseudociencia y esta acreditada y reconocida como “acto médico” ¡no mal informe!

 ¡Vaya ahora un “abogado experto en homeopatía” nos da su opinión! Esto es tan ridículo como un médico experto en contenciosos administrativos. Vuelven a mezclar “churras con merinas”, todo en el mismo saco. Los médicos homeópatas no “sustituimos” nada, simplemente ajustamos el tratamiento para que el enfermo se cure, esto lo hace tanto un medico alópata como homeópata, así que no lo demonicen.

Aunque no hay pruebas científicas que demuestren para qué sirve la homeopatía, desde el Ministerio de Sanidad se los ha denominado oficialmente “medicamentos”. Un nombre que no responde a su condición real y que ha provocado que incluso la propia ministra, Dolors Monserrat, haya señalado públicamente la ineficiencia de estos remedios al afirmar que “no hay evidencia terapéutica sobre los mismos”. La homeopatía sirve para curar a los enfermos, por si todavía no se ha enterado, se les denomina “medicamentos” para poder tener un buen control farmacéutico y pueda ser dispensado en farmacia, y su evidencia terapéutica esta escrita en las patogenesias realizadas y estructuradas en la Materia Médica.

El dilema ético de llamar a la homeopatía medicamento

“La homeopatía es la parte acientífica de la ciencia por costumbres sociales y presiones económicas”, afirma Baos. “Un medicamento necesita estar aprobado en base a eficacia y seguridad para opciones concretas y no han demostrado eficacia. Es una muy llamativa contradicción entre lo que las leyes recogen para la homeopatía y lo que es un medicamento“, señala.

Otro comentario gratuito de este Dr. que debe tener muchos intereses “oscuros” para seguir ahí diciendo lo que le dicen.

Los remedios homeopáticos no son sustancias químicas, no tienen mecanismos farmacológicos, su mecanismo de acción se encuentra en el campo de la física electrobiomagnética, de la misma manera que la radioterapia, el magnetismo, etc. que no se venden en farmacia, pero que son tratamientos efectivos como la homeopatía

Por otro lado, Frías explica el peligroso componente moral de esta decisión política. “Si algo no funciona como medicamento, no es ético venderlo como un medicamento”. Sin embargo, las directivas europeas y el miedo del Estado a enfrentarse a una multa han terminado por hacer que el Ministerio de su brazo a torcer. “La industria de la homeopatía denunció a España por atentar contra la libre competencia y ante las amenazas de sanción han querido llevar a cabo la legalización de estos productos”, indica. Este es un punto en el quizás estemos de acuerdo, el remedio homeopático no es un verdadero medicamento, porque su mecanismo de acción no es químico ni farmacológico, pero para que pueda ser prescrito sólo por médicos a nivel “legal” se les llama “medicamentos” para evitar así el intrusismo profesional y la irresponsabilidad de un uso inadecuado de los mismos.
Según Frías, la legalización de los productos homeopáticos como medicamentos se hará en condiciones muy favorables para esta industria. “Se les van a aplicar tasas más bajas de las que realmente correspondería”, avisa. El letrado explica que entre tasas anuales de producto, tasas de autorización, tasas de renovación y otros tributos y multas por haber estado vendiendo productos no autorizados suponen “una amnistía fiscal encubierta para la homeopatía“.

Actualmente es imposible saber cuántos productos homeopáticos hay en el mercado español. El Ministerio abre ahora un plazo de tres meses para que los fabricantes de estos productos se apunten en la lista ministerial. Según explica Frías, se trata de un procedimiento para las empresas que tienen productos en el mercado desde 1994 pero el abogado denuncia que el Ministerio “no exige ningún trámite para demostrarlo y que de facto se puede apuntar cualquiera”.

Los remedios homeopáticos están experimentados científicamente directamente en el ser humano, es lo que se llama patogenesias, que se encuentran recogidas en la Materia Médica Pura, donde aparecen sus indicaciones según el principio de similitud.

A muchos médicos homeópatas nos gustaría que no los llamen medicamentos, el Dr. Hahnemann siempre los denominó “remedios” para dejar bien claro que no son “química”, pero quedarían en un “limbo” administrativo que todavía no se ha aclarado ¿Es la radioterapia un medicamento? ¿Se dispensa esta en farmacia? Pues lo mismo le pasa a la homeopatía.

La homeopatía, sin autorización y registro

Después de estos tres meses, Frías explica que el Ministerio se encargará de hacer las evaluaciones de los productos homeopáticos que, hoy por hoy, “no tienen ni autorización, ni registro como establece la ley” y hasta que se cumplan todos los plazos, “se les va a seguir permitiendo la venta”.

El problema de la homeopatía es que no existe una definición a nivel legal sobre lo que son estos productos. Un vacío jurídico que se traduce en una suerte de ley de la selva. Según advierte Frías, “un producto homeopático a nivel legal es básicamente lo que dicen los homeópatas porque no hay una definición sólida” y cualquiera puede ser un homeópata sin tener que estudiar una carrera, obtener un certificado de aptitud profesional o cualquier otro requisito.

Se sabe perfectamente cuantos productos homeopáticos existen en el mercado, las Materias Medicas son bien claras.

Esta claro que a nivel administrativo existen muchas lagunas, pero ello se debe al desconocimiento sobre lo que es la homeopatía y no en cuanto a su efectividad y sus bases científicas. Pero que un remedio no se pueda considerar químicamente un medicamento esto no implica que  la “homeopatía sea mentira” como dice el titular, lo que pasa es que como la homeopatía es capaz de curar, esto debe de molestar a quienes viven de la enfermedad de los pacientes.

Entonces, ¿compraría usted un medicamento aunque no cure? Esta es la pregunta que deberían plantearse los millones de españoles que adquieren productos homeopáticos. Una cantidad que, según a quién se le pregunte, oscila entre un 8% de la población (3,6 millones de personas) según datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y un tercio de los españoles, 15 millones, según los datos que maneja esta industria.

Sin embargo, bien por desconocimiento, superstición o tradición, varios millones de españoles consumen productos homeopáticos para tratar problemas leves como la gripe, graves como el cáncer o de carácter psiquiátrico como el déficit de atención y la hiperactividad. En realidad, hay productos homeopáticos para, supuestamente, tratar cualquier dolencia hasta trascender los límites de lo absurdo.

El problema es que siempre se hacen mal las cosas, la Materia Médica Pura siempre ha estado ahí, pero nadie habla de ella. Tampoco nos permiten los medios de comunicación aclarar todo este lio, la farmaindustria considera un “agravio comparativo” los trámites necesarios para poder venderse un medicamento, también hay que saber que los remedios homeopáticos ya llevan más de 200 años en el mercado, se hizo un acuerdo tácito entre médicos y farmacéuticos por la dificultosa elaboración de los mismos, y ahora nos vemos en esta situación. Y llevamos más de 200 años CURANDO enfermos con los mismos remedios (medicamentos) y esto parece ser que no les gusta a los escépticos ni a las partes económicamente interesadas en mantener enfermos crónicos. Antiguamente el médico fabricaba los medicamentos en su consulta, actualmente dado el aumento de remedios así como la diversidad de escalas y potencias, es imposible, pero ese 8% de población que la utiliza es la prueba evidente de que la homeopatía va en aumento, que existen países en los que es oficial y subvencionada por la Seguridad Social, aquí en España no hay más usuarios porque es privada y hay gente – por desgracia – que no puede permitirse gastar 10 euros en un tubo de gránulos ¡que es lo que cuesta!

Homeopatía hecha con el Muro de Berlín

Existen incluso remedios homeopáticos fabricados a partir del Muro de Berlín que, según afirman los homeópatas, sirve para tratar la depresión, la narcolepsia, el insomnio y hasta las posesiones demoniacas.

En realidad, los productos homeopáticos son pequeñas bolitas (normalmente de sacarosa y lactosa) que se encuentran rociados por una disolución acompañada de una fórmula que incluye las letras CH y un número. Puede ser CH10, CH30, etc. Una disolución CH1 significa que un mililitro de la sustancia original (extracto de belladona, muro de Berlín, etc) se ha mezclado con 99 mililitros de hago. Una disolución CH2 supondría tomar un militro de la disolución anterior y mezclarlo con 99 mililitros de agua. De modo que, en el caso de las disoluciones CH30, las más habituales en homeopatía, este proceso debería repetirse durante 30 veces.

Para entender cuánta cantidad de sustancia original existe en una disolución CH30, el libro Bad Science recurre a una metáfora: “Imagina una esfera de agua con un diámetro de 150 millones de kilómetros (es la distancia que hay entre la Tierra y el Sol). La luz tarda ocho minutos en recorrer esa distancia. Imagina una esfera de agua de ese tamaño con una molécula de una sustancia disuelta en ella: eso es una dilución 30 CH”.

Con esto vuelve a demostrar su gran ignorancia de lo que es y deja de ser la homeopatía. Mientras que no abra su mente a que todo en el universo es energía, no entenderá jamás lo que es capaz de hacer y de curar la homeopatía, no se puede ser más simplón y decir que las “bolitas” son de sacarosa y lactosa, que sepa que eso sólo es el excipiente, lo que cura no es más que una forma de energía potencial al que su mente todavía esta incapacitada para entender. Sepa Ud. y todo el mundo que pueda leer esto que esta demostrado que todo lo que existe en el universo da lugar a un campo electromagnético, ondulatorio, que la homeopatía modula a través de fenómenos de resonancia.

El remedio “muro de Berlín” se experimentó igualmente los voluntarios humanos y se apreciaron determinados síntomas que por la ley de similitud cura las enfermedades que contienen dichos síntomas. Dicho de otra manera, para que la gente lo entienda, si observamos que la radiación provoca cáncer, entonces utilizamos la radioterapia para intentar curar el cáncer.

“Cuando se ha logrado esa disolución las bolitas se pulverizan con agua con una proporción que normalmente es de una gota por cada tres bolitas y dejan que se sequen”, afirma Frías.

Entonces, ¿cuánto hay de la sustancia original que se publicita en las etiquetas de los productos homeopáticos en cada bolita? Pues realmente, nada. Es imposible encontrar cualquier traza de la sustancia original, salvo que la disolución se haya realizado mal y, dependiendo de la tintura madre que se haya empleado (muro de Berlín, belladona, etc) su consumo puede resultar inocuo o letal, como sucedió a los 10 niños en Estados Unidos.

Que sólo nos hable de la dilución de los remedios homeopáticos vuelve a poner en evidencia la ignorancia que tiene sobre este tema, para que se informe le diré que además de diluir las sustancias base (muy toxicas) también se dinamizan, claro esto lo desconocen y es la base el funcionamiento de los remedios homeopáticos, cuando se dinamizan (agitan) las sustancias -con la colisión de sus moléculas – forman un campo electromagnético que les es único y que actúa  ondulatoriamente con el campo electromagnético de los pacientes, no estamos hablando de “magia” ni de todas esas bobadas que nos critican, estamos hablando de ciencia, ciencia de “tercera generación”, de medicina del futuro, de una medicina que se dedica a curar las enfermedades y no de mantenerlas al mejor postor para llenarles los bolsillos.

Un millón de dólares para quién demuestre su utilidad

Pese a la imposibilidad de encontrar rastro de cualquier cosa que no sea agua, alcohol, lactosa, sacarosa y otros elementos inocuos para el organismo, los homeópatas aluden a “la memoria del agua”, un principio que puede resumirse en que el agua recuerda las sustancias con las que se ha encontrado en contacto y mantiene sus propiedades para explicar los supuestos efectos curativos de sus bolitas.

En España están exentos de controles de farmacovigilancia y exámenes periódicos. Solo están sometidos a unos controles: los de productos sin indicación terapéutica aprobada en los que los fabricantes tienen que demostrar simplemente que el compuesto está lo suficientemente diluido“, cuenta Frías. Además, Baos explica que “no cumplen con los criterios científicos de medicamento ni parten de una terapia científica evaluada”.

Pero si lo demostramos ¡da igual! Ni nos darán el millón de euros ni lo publicarán en los medios, simplemente no interesa porque va contra sus medios económicos de vida. Muchos médicos y sus familias acuden a mi consulta cuando se enferman, porque dudan de la efectividad de lo que recetan, esto tampoco se sabe ni se publica.

El agua para su información tiene muchas cualidades químicas y física que todavía están hoy por descubrir. El ser humano esta formado por un 70% de agua ¿Dónde cree que se guarda la memoria de nuestra vida o de nuestro conocimiento? ¿Cuál cree que es el verdadero “disco duro” del saber que acumulamos? Pues de la misma manera el agua actúa como “un disco duro” donde las ondas electromagnéticas se manifiestan, y si un premio Nobel lo ha demostrado ¿qué puede decir al respecto un periodisto oportunista como Ud.?

Es por eso que ningún estudio científico, incluidos los 7 estudios Cochrane que desmontan sus efectos, ha conseguido demostrar que la “memoria del agua” exista. De hecho, la James Randi Foundation ofrece desde hace años un premio de un millón de dólares para quien demuestre la existencia de esta teoría en la que radican los supuestos efectos curativos de la homeopatía.

En el fondo la homeopatía es como una creencia religiosa a la que sus partidarios defienden con la dedicación que un religioso que defiende sus creencias“, explica Frías.

Insisten en los controles de farmacovigilencia y no se dan cuenta que las cosas hay que medirlas con los instrumentos para lo que están diseñados, es como medir un kilómetro con una pesa, y parece mentira que el Dr. Baos y otros ignorantes no sepan de este fenómeno y sigan sosteniendo que la “homeopatía es una creencia religiosa”, ya he demostrado en consulta y he retado a gente científica a curarles de sus problemas y lo he logrado. No hay que creer en la homeopatía, no es un placebo, y prueba de ellos es su acción sobre niños, animales y plantas, estos por desgracia no entienden de sugestión, y si fuera sugestión les reto a todos los médicos del mundo a que también la utilicen y que tengan los mismos resultados curativos que tengo yo.
En definitiva, no ha dado ni un sólo motivo para decir que la “homeopatía es mentira”, pero esta gente repite como un mantra que es una “pseudoterapia”, un “placebo” y que “es ineficaz” para convertir una mentira falaz en algo que parece verdad, es decir ¡pura manipulación mediática! ¡indignante!